GH
January 11, 2006Ella siempre sube rápido las escaleras, incluso después de un día de trabajo, sol y polvo.
G es una joven adolescente, que busca salvar al mundo. No es necesariamente megalomaníaca, pero oscila entre la euforia y la frustración en cuestión de segundos, como toda mujer.

Paul Cezanne, Young Italian Girl Resting on Her Elbow, c. 1900
Cuando la conocí, estaba llorando. Años pasaron, antes de que llegara a mi consulta. Duda de su identidad sexual, de su orientación profesional, del objeto de su amor. Duda ser hija de su padre, quien murió antes de que ella pudiera fijar un recuerdo o una imagen de él en su mente. Eso la hace llorar cuando está despierta, y la llena de sueños que la confunden.
Golpea el escritorio, se tapa la cara, se ríe. Es inevitable salirme un poco de mi postura “analítica” y soltar alguna que otra carcajada. Suele pasarme con pacientes que entregan toda la pasión del mundo en un gesto.
Ha elegido como objeto de amor (aunque no lo acepta) a un joven adicto, solitario, confundido, dulce. Y ella tampoco sospecha que su elección es la búsqueda de aquel padre infiel, complejo, ausente.

Me parece conocida.
Comment by Adriana — January 11, 2006 @ 1:13 pm